Belmonte y su Imponente castillo medieval

El nombre es el reflejo de las cosas, y por eso este maravilloso municipio conquense recibó en el s. XII el nombre de “Bello Monte”

Belmonte_villa

Edad Media

Belmonte_Caballeros

Caballeros de Belmonte durante el Torneo Internacional de Combate Medieval 2015. En sus ropas llevan los calderos y serpientes del escudo de armas de la familia Pacheco

Se han encontrado restos de enterramientos y de un templo que hacen pensar que Belmonte en el s. V era parte de un importante latifundio de un noble visigodo. Sin embargo, poco sabemos de Belmonte durante estos Años Oscuros.

Lo que sí sabemos es que la Orden de Santiago repobló Belmonte durante la Reconquista, construyendo una iglesia sobre los restos del antiguo templo visigodo.

En el s. XIV Don Juan Manuel, príncipe de Villena y autor de El Conde Lucanor, mejoró las defensas de Belmonte con la construcción de una muralla y el alcázar.

Posteriormente la corona separó a Belmonte de Alarcón, concediéndole el título de villa y como escudo un castillo entre una encina y un pino, sobre campo de oro.

La villa le sería entregada a la familia Pacheco, portuguesa de origen, pero que pasó a Castilla por sus desavenencias con el condestable de Portugal. Desde entonces la historia de esta familia estaría íntimamente ligada a Belmonte.

La construcción del castillo

Belmonte_IsabelvsJuana

Las dos pretendientes al trono, Isabel I de Castilla (izq.) y Juana de Trastámara (der.)

La historia de Belmonte está vinculada a esta imponente fortaleza de estilo gótico mudéjar, que conserva prácticamente el mismo aspecto que tuvo en el s. XV, cuando fue construida por Juan Pacheco, marqués de Villena.

Juan Pacheco era partidario de Juana de Trastámara (“la Beltraneja”) para la sucesión del trono de Castilla, y por eso en sólo veinte años, el castillo de Belmonte se elevaba orgulloso sobre el cerro de San Cristobal preparado para la inminente Guerra de Sucesión Castellana.

Aunque sus muros no conocieron acontecimiento bélico alguno, sería en el castillo de Belmonte donde los Reyes Católicos firmarían la paz con Diego López Pacheco, sucesor de Juan Pacheco.

Según la leyenda, Juana “la Beltraneja” fue apresada en el castillo, pero logró escapar por la ventana norte del oratorio…. ¡¡que pena que sea mentira!!

Belmonte_sXVI

Belmonte en el s. XVI, obra del pintor flamenco Anton Van den Wyngaerde

Castillo_Belmonte_Eugenia_MontijoDurante los siglos posteriores, el castillo fue prácticamente abandonado, usándose ocasionalmente como prisión, lo que lo llevó a un estado ruinoso. Ya en el s. XIX la heredera de la casa de Villena y condesa de Teba, Eugenia de Montijo, decide restaurarlo manteniendo su aspecto exterior medieval, pero combinándolo con interior totalmente reformado siguiendo el gusto francés. Tras la muerte de su esposo, el emperador francés Napoleón III, pasaría largas temporadas alojada en el mismo.

Los herederos de Eugenia de Montijo continuaron con la restauración, y en 1932 el castillo fue declarado Monumento Nacional. La Guerra Civil casi destruyó el castillo, pero las sucesivas restauraciones han permitido que recupere su imponente aspecto y que en 2010 se abriese al público.

Desde entonces el Castillo de Belmonte no sólo ha acogido recreaciones históricas, sino que ha sido usado como pasaje del terror y para celebrar torneos de combate medieval, como el que ya os relatamos.

Castillo_Belmonte_Combate_medieval

Visitando Belmonte

Belmonte_muralla

Puerta de Chinchilla, s. XV

Belmonte es mucho más que su castillo y nosotros tenemos que volver para una visita más detallada. Su centro histórico mantiene su trazado medieval, conservando parte de la muralla y tres de sus cinco puertas de acceso originales.

Paseando por sus calles veremos muchos edificios del s. XV al s. XVII, como son el Convento de los frailes trinitarios, el Monasterio de Concepcionistas y el Colegio de los Jesuitas, así como palacetes y casas solariegas.

Se conserva igualmente el Alcazar Viejo, aunque ahora está totalmente reformado y ha sido transformado en un Hotel-Spa, que lleva el nombre de su ilustre constructor. En su interior lo más destacable es su claustro, cuyo techo ha sido acristalado.

Visita obligada es también la Colegiata de San Bartolomé (M-S de 11:00 a 14:00 y de 16:30 a 18:30. Entre abril y septiembre cierra una hora más tarde). Esta joya gótica declarada Monumento Nacional, se alza sobre los restos de la iglesia que construyó la Orden de Santiago.

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Puerta de los Perdones (izq.) y Puerta del Sol (der.) de la Colegiata

En la pila bautismal que se conserva en esta colegiata fue bautizado un belmonteño ilustre, Fray Luis de Leon, cuya casa-museo también podéis ver en Belmonte.

Además, la privilegiada situación del edificio, en el Barrio Alto, ofrece una maravillosa vista panorámica del castillo.

Belmonte_panoramica

Ya fuera de las murallas, podéis ver la Ermita de la Virgen de Gracia (s. XIV)

La visita al Castillo

Totalmente imprescindible, la visita al castillo cuesta 9 € (5 € niños menores de 12 años) y tiene establecidos seis turnos de entrada. La información mas actualizada la podéis encontrar aquí.

Castillo_Belmonte_entrada

Esta foto es de 2014, antes de que instalasen la anti-estética grúa que habéis visto en otras fotos

El castillo cuenta con un ascensor para permitir el acceso con silla de ruedas accesible.

Las audioguías son muy interesantes, aunque se hace un poco larga. Como alternativa hay multitud de paneles informativos repartidos por las salas y un audiovisual en la planta baja en el cual os resume la historia del Castillo.

Castillo_Belmonte_plano

En la planta baja también tenéis cafetería y aseos, pero recomendamos que vayáis a los del primer piso, que suelen estar menos saturados. Igualmente en esta planta encontraréis una tienda.

Castillo_Belmonte_pozo

Primer plano de las columnas helicoidales inacabadas del pozo

Lo más destacable de la planta baja es la armería, el pozo que abastece de agua al Castillo y la espléndida fachada neomudejar de ladrillo visto, fruto de la reconstrucción de Eugenia de Montijo.

Castillo_Belmonte_armeria

Castillo_Belmonte_patio_pozo

Si subís por la escalera a la primera planta admiraréis los artesonados restaurados, de una calidad excepcional.

Castillo_Belmonte_escalera

Ya os habíamos dicho que en 2014 fuimos a ver el Campeonato Mundial de Combate Medieval disfrazados 🙂

En las salas de esta planta os aconsejamos que no os olvidéis de mirar al techo, realmente impresionante. También es admirable la chimenea de una de las salas con su recargada decoración en yeso.

Castillo_Belmonte_primera_planta

La estancia más espectacular de esta planta es la que une el ala norte con el ala sur. El techo es increíble y por suerte, para no desnucarnos han colocado un espejo que facilita su visión.

Castillo_Belmonte_ventanas

Las ventanas y el techo de esta sala merecen una vista más detenida

En la segunda planta encontraréis numerosas salas ambientadas al estilo del s. XIX y podréis conocer más de la historia de Eugenia de Montijo.

Castillo_Belmonte_segunda_plantaDe allí subiréis al adarve para poder admirar las almenas y torreones.

Belmonte_almenas

Observaréis que la torre del homenaje es de escasa altura, fruto probablemente de las restricciones en altura que los Reyes Católicos imponían a los nobles vencidos.

Castillo_Belmonte_torre_homenaje

Para acabar, una escalera de caracol os bajará al patio de armas para poder ver las mazmorras y sótanos.

Desde hace algún tiempo hay representaciones teatralizadas (cuatro pases al día) y personajes vestidos de época que os explicarán la historia del castillo y sus habitantes, haciendo las delicias de grandes y pequeños.

Castillo_Belmonte_representaciones

Esperamos haberos animado a visitar Belmonte y su fortaleza ¡¡Hasta pronto!!

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