Tiwanaku, la misteriosa capital preincaica

Construida a más de 3.800 metros de altitud, con una superficie de más de 10 kilómetros cuadrados, la ciudad de Tiwanaku es uno de los mayores logros preincas. Las fascinantes ruinas del centro espiritual y político de la cultura Tiahuanaco son Patrimonio de la Humanidad, y muestran un asombroso grado de refinamiento. Acompáñanos a descubrir la capital de la civilización precursora del imperio Inca.

Tiwanaku, la misteriosa capital preincaica

Porque todos conocemos el gran Imperio Inca, que llegó a ocupar una extensión casi tan grande como el actual Egipto. Sin embargo, cronológicamente no llegó a los 400 años, mientras que la cultura Tiahuanaco duró casi tantos milenios como el Egipto faraónico.

Durante muchos años han surgido todo tipo de teorías sobre la ciudad de Tiwanaku (o Tiahuanaco) y la civilización que la construyó. La cultura Tiahuanaco es una de las más longevas de América del Sur y la de más duración en el área andina. Sin embargo, todavía se desconocen muchas cosas sobre este gran imperio teocrático, dominado por sus líderes religiosos.

Monolito Fraile en Tiwanaku

Monolito Fraile, también llamado “Dios del agua”

Pinceladas de Historia

Hay autores que dividen la historia de la cultura Tiahuanaco en tres períodos y otros en cinco. A día de hoy, incluso se sigue debatiendo sobre la datación de cada período. Respecto a la ciudad de Tiwanaku, algunos autores dijeron que tenía ¡¡más de 10.000 años 😲!!. Estudios posteriores situarían el origen de la cultura Tiahuanaco hace unos 3.600 años. Esta cifra figura en los pocos carteles explicativos que hay en las ruinas, pero los estudios más recientes indican que esta cultura se originó hace “sólo” tres milenios, alrededor del 900 a.C. La ciudad de Tiwanaku se convertiría en una gran urbe al final del llamado período aldeano, alrededor del s. II de nuestra era.

Reconstrucción de Tiwanaku por Javier Escalante

Dibujo realizado por el arquitecto y arqueólogo boliviano Javier Escalante Moscoso

La cultura Tiahuanaco coincidió en el tiempo con la cultura Wari (o Huari), y ambos fueron los dos estados más poderosos de la época en la región del altiplano. De hecho, el militarista y expansivo imperio Huari fue fruto de la influencia religiosa y cultural de Tiahuanaco en la región de Ayacucho. Los tihuanacotas eran más avanzados que otras culturas de su época. Por ejemplo, al conocer el bronce, gozaban de una gran ventaja militar, aunque no fuesen tan belicosos como sus vecinos Wari.

mapa de los imperios Tiahuanaco y Huari

Máxima extensión e influencia del Imperio Tiahuanaco y del Huari

El colapso del Imperio y el misterio de Tiwanaku

Se cree que el declive de esta civilización fue provocado por las fluctuaciones del nivel de agua del sagrado Lago Titicaca, muy cercano a la ciudad de Tiwanaku. El Proyecto Huiñaimarca (que significa “pueblo eterno”) reveló numerosos objetos tiahuanacotas en el fondo del Titicaca, muchos de ellos ofrendas realizadas al lago sagrado. Se supone que todavía existen estructuras de Tiwanaku bajo el agua esperando ser descubiertas.

Algunos autores afirman que integrantes de esta cultura emigraron a la Isla del Sol y con el tiempo darían origen al Imperio Inca. Otros autores dicen que Tiwanaku fue arrasada por los pueblos aymaras del sur, que se apropiaron de sus conocimientos y parte de su cultura.

Cuando a mediados del s. XVI el español Pedro Cieza de León llegó a Tiwanaku de la ciudad sólo quedaban sus leyendas. Los indígenas hablaban de gigantes que habían levantado la ciudad en una sola noche y de su desaparición en un terrible cataclismo. Quizás por ese motivo, muchos datos sobre su historia permanecen todavía envueltos en el misterio.

Dibujo del Templo Puma Punku (s. XIX)

Curiosidades de la historia, el problema de los españoles con los idiomas

Tiwanaku es el nombre aimara y Tiahuanaco su versión castellanizada. A lo largo de esta entrada utilizamos el primero para referirnos a la ciudad y el segundo para hablar de su cultura. Otras variaciones castellanas son Tiahuanacu y Tihuanaco, pero son menos utilizadas.

Ya sabemos que los españoles somos un poco negados para los idiomas, y nos viene de largo. Cuando llegaron a la región, preguntaron por señas a un nativo el nombre de la ciudad en ruinas. La respuesta fue “Thia wañaku”, y así la llamaron a partir de entonces. Sin embargo, desconocían que la población local no conservaba tradiciones sobre los fundadores de estas estructuras. El nativo simplemente les decía en aimara “es la ribera (thia) seca (wañaku)”.

Una leyenda aimara nos habla de un Inca que visitaba la ciudad. De repente, vio venir a un emisario corriendo, y le dijo “Tiai, wanaku” que traducido es “siéntate, guanaco”. Para el que no lo sepa, el guanaco es una especie de llama salvaje, capaz de correr a gran velocidad.

La visita a las ruinas de la ciudad de Tiwanaku

Descubrir a fondo los misterios de Tiwanaku os llevará casi todo el día. Como siempre, os dejamos un mapa de Tiwanaku para ayudaros en vuestra visita. Además del área cívico-ceremonial principal, podéis ver dos museos y el templo Pumapunku.

Bienvenidos a Tiwanaku

Museo cerámico de Tiwanaku

Aquí encontraremos cerca de 3.500 piezas correspondientes a diferentes épocas, halladas en las localidades por las que en su día se extendía la ciudad de Tiwanaku. Sin duda no es la parte más interesante de la visita. Las piezas principales del yacimiento se encuentran en el Museo Nacional de Arqueología (MUNARQ) de Bolivia en la Paz. Curiosamente la sede de este museo se llama Palacio Tiwanaku.

Cerámica tiahuanacota en el Museo Etnográfico de Berlín

Hay piezas de cerámica tiahuanacota en muchos museos del mundo, como estas del Museo Etnográfico de Berlín

Museo Lítico de Tiwanaku

Este museo es mucho más interesante que el anterior, sobre todo por las piezas que contiene. También está el Centro de Atención al Visitante y unos aseos nada higiénicos 😡.

Lo primero que veremos es la Puerta de la Estrella, que nos da la bienvenida. Luego pasamos al patio central, encontrándonos de frente la Sala de Piezas Líticas y a la derecha la Sala Bennett, dedicada exclusivamente a esta estela milenaria. Cabe destacar que algunas esculturas tienen alfileres de oro incrustados, supuestamente utilizados para sujetar trajes y vestirlas. En otras, aparecen restos de pigmentos, deduciéndose que la mayoría de piezas estaban policromadas.Museo Lítico de Tiwanaku

De entre todas las piezas destaca especialmente un “chachapuma” en basalto negro, al que nos prohibieron hacer fotos 😡. Estas esculturas representan a guerreros con cabeza de puma. Se solían colocar en el acceso a los templos y lugares sagrados a modo de guía.

Monolito Bennett

La estrella de este museo es la “estela” o monolito Bennett, llamado así por su descubridor. Esta figura maciza de más de 7 metros y 20 toneladas de peso es la más grande que sobrevive de cualquiera de las culturas andinas antiguas. Según algunos autores, esta figura es una representación de la Pachamama, o Madre Tierra. En sus manos lleva un báculo y un tipo de vaso ceremonial llamado quero (o kero). La figura viste un tocado y un cinturón y está cubierta de 30 pequeñas representaciones de animales y criaturas míticas.

Monolito Bennett

Como no pudimos hacer fotos, aquí os dejamos esta antigua

Su estado de conservación es malo debido a varias decisiones catastróficas. Al poco de ser descubierto se trasladó a La Paz. Allí permaneció durante décadas, sufriendo los efectos de la climatología e incluso ¡¡algún que otro balazo 😲!!

Se cuentan muchas historias sobre la mala suerte provocada por el traslado del monolito sagrado. Aunque no os lo creáis, un año después de ser colocado en la ciudad, las lluvias provocaron que las aguas del cercano río Choqueyapu se desbordaran y rodeasen por completo la base del monolito Bennett. Es mas, La Paz no volvió a sufrir precipitaciones de tal intensidad hasta el año 2002… el año que el monolito Bennett regresó a Tiwanaku 😲.

Monolito Bennett en su primera ubicación en La Paz

Primera ubicación del monolito en el Paseo del Prado de la ciudad de La Paz. Un año después se trasladaría al barrio paceño de Miraflores. Tardaría más de 60 años en volver a Tiwanaku

Actualmente, ni la climatología, ni los cambios de temperatura, ni la humedad seguirán dañando esta fabulosa pieza arqueológica.

Área cívico-ceremonial de Tiwanaku

Lo primero que os llamará la atención son los grandes espacios abiertos, pensados para las celebraciones ceremoniales. La ciudad sigue un eje este-oeste y todo el conjunto estuvo rodeado de un foso de carácter simbólico-ceremonial más que defensivo. Más allá de este área central construida en piedra, se extendería la zona residencial. Construida en adobe, este área esta hoy día oculta bajo los campos de cultivo. Se estima que en su apogeo, Tiwanaku pudo albergar 70.000 habitantes, aunque algunos autores reducen este número a la mitad. Os dejamos este mapa del área cívico-ceremonial para orientaros en vuestra visita.

Panorámica del Kalasasaya desde la Pirámide de Akapana

Si visitáis el área entre semana veréis mucha actividad arqueológica. El primer elemento que nos da la bienvenida es una especie de altavoz inventado por los tiahuanacotas hace más de mil años. Aparentemente es sólo un agujero en un bloque de roca. Sin embargo, su forma reproduce exactamente las características del oído interno humano y por ello amplifica enormemente las palabras. Una muestra del avanzado conocimiento anatómico de la cultura tiahuanacota. Encontraremos varios de estos altavoces a lo largo de toda la visita, sobre todo en el Kalasasaya.

Altavoz de la cultura tiahuanacota

Templo-Pirámide de Akapana

Es el punto central del recinto ceremonial de Tiwanaku y su monumento más imponente. Aunque se sigue trabajando en su restauración, actualmente sólo está excavada su base. La pirámide de Akapana medía 18 metros de alto, 800 de perímetro y estaba formada por 7 niveles escalonados. El conjunto estaba rodeado de canales de drenaje, bastante bien conservados. La técnica constructiva utilizada sugiere que las obras de la Pirámide se realizaron en varias fases a lo largo del tiempo.

Templo Pirámide de Akapana

Se desconoce si el nombre de Akapana proviene de “Aka‑ Kjahuana” (lugar desde donde se atisba) o de “Hake‑Apana” (lugar donde la gente muere)

Se cree que la Pirámide de Akapana era un lugar de culto, pues en la cima había un templo con planta con forma de cruz andina. Supuestamente, allí había una lámina de agua para poder estudiar el reflejo del cielo estrellado. Su entrada se encontraba por el oeste, y la pirámide se encuentra perfectamente alineada con los puntos cardinales.

Reconstrucción ideal de la Pirámide de Akapana

Curiosamente, la pirámide de Akapana no fue cubierta por sedimentos, sino enterrada a propósito quizás con el fin de proteger este lugar sagrado. De poco sirvió, porque a principios del s. XX se usó como cantera para construir la línea férrea La Paz-Guaquil 🤬.

Templo semisubterráneo o Templo de los rostros

Cercano a la pirámide, este templo tiene su acceso por una escalera que baja en el lado sur. Las paredes del templo están formadas por 48 pilares de arenisca roja, y el piso se encuentra a más de dos metros de profundidad. Un avanzado sistema de drenaje evita que pueda inundarse con las lluvias. Aquí fue donde se halló el Monolito Bennett, aunque no se tiene claro si era su ubicación original.

Templo semi-subterráneo o Templo de los rostros

Este templete se llama también “de los rostros”, pues en el sobresalen 175 semblantes esculpidos, cada uno distinto del anterior. Supuestamente, estas caras representan todas las étnias conocidas por los tiahuanacotas. Así, el templo daría la bienvenida a los mandatarios e invitados extranjeros antes de acceder al Kalasasaya. Otros autores afirman que en realidad las caras son un símbolo de la práctica de exponer las cabezas cercenadas de los enemigos derrotados. Finalmente hay quien afirma que el templo representa el mundo de los espíritus y los rostros las almas de los difuntos.

Rostros del Templo semisubterráneo

Independientemente de cual sea la verdad, hay tres rostros que enseguida nos llaman la atención. Uno de ellos es evidentemente un cráneo, desconociéndose lo que simboliza. Los otros dos son enormemente extraños, con ojos grandes y redondeados y rasgos alargados.

Rostros extraños en el Templo semi-subterráneo de Tiwanaku

El monolito Barbado o Estela “Kontiki Viracocha”

Esculpido en arenisca, ocupa el centro del Templo semisubterráneo. En su rostro presenta una barba que le llega hasta el pecho. En la parte de arriba, representando el cielo está el cóndor. A ambos lados, desde los hombros hasta los pies, hay esculpidas dos serpientes, simbolizando el inframundo. Finalmente, en la parte inferior de los faldones hay dos pumas, que representan el mundo terrenal. Esta simbología se encontraría posteriormente a lo largo de todo el Imperio Inca.

Monolito Barbado o Estela “Kontiki Viracocha”

Kalasasaya

Esta descomunal estructura sagrada mide 130 metros de largo por 120 metros de ancho. En sus muros, las rocas verticales que hacen la función de pilares nos permiten entender su nombre… Kalasasaya, el “templo de las piedras paradas”. Estos muros tienen un excepcional nivel de sofisticación. Entre sus piedras no se puede introducir ni siquiera una hoja de papel, y su verticalidad y pulido hace palidecer la perfección de las construcciones del Imperio Inca.

muro del Kalasasaya en Tiwanaku

Con la tecnología de hace mil años es increíble conseguir ese nivel de perfección en un muro que mide 130 metros

En este lugar se estudiaban las estaciones. En los equinoccios, el Sol nace por la puerta principal de ingreso al recinto, a la que se llega por una escalera con columnas de piedra a cada lado. Si observamos a través de la puerta, podemos ver el Monolito de Ponce.

Entrada al Kalasasaya en Tiwanaku

En el recinto interior o ceremonial todavía se adivina la existencia de siete pequeños habitáculos a cada lado del patio. En el acceso norte al recinto exterior veremos nuevamente dos “altavoces” tiahuanacotas.

Hay tres piezas interesantes en el Kalasasaya, el Monolito Ponce, el Monolito Fraile y la Puerta del Sol. En el centro del triángulo formado por estas tres esculturas está el altar del Kalasasaya, aunque debemos tener en cuenta que la Puerta del Sol no se encuentra en su ubicación original.

Monolito Ponce

Esta estela antropomorfa de más de tres metros de alto se encuentra cubierto de relieves. Hombres alados, peces, pumas, cóndores y otros motivos geométricos decoran esta figura. Sus ojos son cuadrados, su nariz se une a sus cejas formando una “T”, su boca es ovalada y sus orejas están talladas en alto relieve. La figura porta en sus manos un báculo y un quero.

Monolito Ponce

En el brazo derecho de la figura aparecen los restos de un “exorcismo” 😲, una cruz cristiana y una virgen. Normalmente se dice que los españoles mutilaron y destruyeron las figuras tiahuanacotas grabando cruces en ellas. Sin embargo, ¿por qué molestarse en grabar una cruz si vas a destruirlo?. A lo largo de la historia muchos monumentos, como el Coliseo de Roma, fueron declarados sagrados precisamente para evitar su expolio y destrucción… ¿ocurrió lo mismo con los monolitos de Tiwanaku? 🤔

Cruz y Virgen grabadas en el Monolito Ponce

Monolito Fraile

Esta estela de tres metros es también llamada “Dios del Agua” por su cinturón con cangrejos en relieve. Destaca su mano derecha, con los dedos al revés. No está especialmente decorado ni tiene un gran nivel de detalle. Por eso se cree que fue de las primeras esculturas talladas en Tiwanaku. Además, la climatología ha degradado enormemente la escasa decoración de la figura.

Detalle de la mano y el cinturón del Monolito Fraile

El apodo de “fraile” le fue dado por los primeros misioneros españoles a la vista de su abultado vientre. Sobre este monolito se cometió la barbaridad de grabar la fecha exacta del descubrimiento en su mano, un 26 de diciembre.

Puerta del Sol

Esta estructura es la más famosa de Tiwanaku. Está esculpida en una sola pieza de roca andesita (un tipo de roca volcánica) y pesa unas 10 toneladas. Mide dos metros y medio de alto, cuatro de ancho y medio metro de grosor. Parte de la puerta está inconclusa, por motivos desconocidos.

Puerta del Sol en Tiwanaku

Esta puerta no es solo decorativa, aparentemente su friso de bajorrelieves es un calendario agrícola con las 4 grandes temporadas de cultivo de la zona. Así, en la puerta aparecen referencias al cultivo del haba, del maiz (o choclo), de la quinua y de la papa. En el centro del friso, rodeado por tres hileras de suplicantes, aparece el Señor de los báculos, o dios creador. De su cabeza salen rayos y sostiene un báculos con cabeza de cóndor en cada mano. Esta divinidad sería llamada Viracocha por los Incas, y aquí aparece con lágrimas en los ojos, en representación de la lluvia.

Friso de la Puerta del Sol

Cada lado de la puerta tiene un nicho rectangular, de función hoy día desconocida. Según una antigua leyenda aymara, la puerta guarda un secreto destinado a ayudar a la humanidad en conflictos venideros. Otras leyendas dicen que la puerta fue partida por un rayo, pero según los arqueólogos, no hay restos de quemaduras en la piedra.

dibujo de la Puerta del Sol (1877)

Dibujo de la Puerta del Sol de 1877. Aunque la escala está exagerada, se puede apreciar la fisura en el dintel.

Palacio de Putuni

Su nombre significa en aymara “lugar dónde hay huecos”, muy apropiado para esta necrópolis. En el Palacio de los Sarcófagos sólo podían ser enterrados tiahuanacotas de alto rango. Las cámaras funerarias están dispuestas rodeando el patio central, y se cerraban ¡¡con puertas correderas de piedra”😲!!.

Palacio de Putuni en Tiwanaku

Sin embargo, lo que más destaca de esta construcción es el avanzado sistema de alcantarillado en la zona oeste, a un par de metros de profundidad.

Kantallita

Lo más destacable de esta estructura semisubterránea, cuyo nombre vendría a significar “luz del amanecer” es un friso curvo. No deja de ser una pieza cuanto menos “peculiar” entre el predominio de la línea recta en la arquitectura tiahuanacota. También hay una especie de maqueta en un enorme bloque de piedra, tal vez del Kalasasaya.

Puerta de la Luna

Al igual que la Puerta del Sol, está fabricada de un sólo bloque de andesita, aunque más pequeño. Está decorada con altos y bajorrelieves con motivos zoomorfos.

Pumapunku

La llamada “Puerta del Puma” se encuentra a un kilómetro al suroeste de las estructuras actualmente excavadas. Sin embargo, no era un elemento aislado, pues los estudios revelan gran número de estructuras todavía sin excavar entre las dos áreas. Pumapunku es el mayor templo de Tiwanaku descubierto hasta la fecha.

Pumapunku en Tiwanaku

Lo primero que llama la atención es el grado de destrucción del complejo, superior al resto de Tiwanaku. Aun así, aquí hallaremos algunos de los elementos constructivos más sobresalientes de toda la ciudad.

Restos del Pumapunku en Tiwanaku

En el suelo vemos una pieza con una canaleta perfectamente tallada y de función desconocida

Entre otros elementos, tenemos un enorme bloque de arenisca de 131 toneladas, el más grande hallado hasta ahora en la ciudad. Otras piezas desconcertantes son el conjunto de bloque pétreos con forma de “H” y de función desconocida.

Pumapunku

Con todo, el resto más extraordinario es un pequeño bloque de diorita. Está perfectamente pulido y presenta una fina canaleta con varias muescas cilíndricas milimétricas. Las herramientas del hombre andino eran de bronce, insuficientes para tallar un material tan resistente con tanta precisión, no digamos ya pulirlo. ¿utilizaron una especie de lápiz de diorita? ¿polvo de cuarzo para favorecer la abrasión como los egipcios? Sea cual sea la respuesta, esta simple pieza tuvo que requerir un enorme trabajo… ¿por qué tanto esfuerzo? ¡otro misterio más de Tiwanaku todavía sin descubrir!

Piedra del Pumapunku

En la ampliación de la derecha podemos apreciar las pequeñas muescas cada pocos centímetros

Los secretos de Tiwanaku ¿extraterrestres en el altiplano?

Hay muchísimos documentales, artículos, videos, etc. hablando de la supuesta “tecnología imposible” de Tiwanaku y su relación con visitantes de otros planetas. De hecho, la mayoría de búsquedas en internet de la palabra Tiwanaku buscan también la palabra  extraterrestre 👽. Muchos identifican los gigantes legendarios constructores de Tiwanaku con alienígenas.

Extraterrestres en Tiwanaku

No busquéis esta señal en Tiwanaku porque no la vais a encontrar 😊

Hemos oído infinidad de teorías sobre Tiwanaku. Algunos la identifican con la Atlántida o la asignan una antigüedad de 15.000 años. Otros dicen que sus dioses tenían barba porque su cultura proviene de un tiempo anterior a la separación de los continentes. Luego vienen las teorías sobre un origen cultural común basadas en que muchas culturas antiguas construyeron pirámides.

Sobre Tiwanaku se ha llegado a decir que es una pista de aterrizaje de naves espaciales (como las líneas de Nasca). Según esas historias, Pumapunku fue destruido por un OVNI desde el cielo para borrar todo rastro de su uso real. Hasta se dice que los tiahuanacotas conocían una hierba que dejaba la piedra dúctil como el barro y gracias a eso podían tallarla fácilmente.

Muro exterior del Kalasasaya

Incluso hoy día nos asombra la perfección de los milenarios muros del Kalasasaya

Ya dijo Shakespeare en Hamlet: “Hay más cosas en el cielo y la tierra, Horacio, que las soñadas en tu filosofía”. Nosotros mantenemos una mente abierta, pero con un sano escepticismo. Creemos que atribuir a fuerzas exteriores grandes logros de la humanidad nos empequeñece como especie. Hemos cometido grandes y terribles errores… por lo menos estemos orgullosos de nuestros logros. Por otro lado, os recomendamos la serie de documentales “Tecnología Imposible”, de Canal Historia. Se dedican a analizar construcciones asombrosas abandonando los prejuicios modernos. Para nuestra mente moderna es inconcebible que una persona trabaje horas tallando con herramientas tan endebles que debe reemplazar cada día. Para nuestros ancestros lo inconcebible era no trabajar duro para mayor gloria de su pueblo y de sus dioses.

monolito tiawanacota

Datos y consejos prácticos para visitar Tiwanaku

Localización

Tiwanaku está situado en el municipio de Tiahuanaco, cerca del pequeño pueblo del mismo nombre. Está a unos 75 Km. de La Paz, pero la carretera es bastante mala. En 2016 no habían terminado las obras y se podía tardar cerca de 2 horas en recorrer esa distancia. Está a 44 Km. de Desaguadero, en la frontera entre el Perú y Bolivia.

Cómo llegar

En La Paz hay agencias que organizan tours diarios a Tiwanaku. Los precios rondan los 30 USD (¡¡maldita manía de cobrar en monedas extranjeras!!😤) incluyendo el almuerzo. Eso son ¡¡más de 200 BOB!! y normalmente incluyen guía bilingüe pero no la entrada. Hay opciones más económicas por unos 15 USD pero puede que no incluyan almuerzo o guía.

Desde La Paz tienes varias líneas de autobuses para llegar a Tiwanaku. Al ser autobuses regulares, realizan bastantes paradas:

  • Cementerio General: mini buses a Desaguadero. Cuestan 20 BOB (aproximadamente 2,42 €). Bájate en el cruce del camino a Tiwanaku. Desde allí puedes andar unos 2 Km. hasta las taquillas o tomar un taxi al complejo arqueológico por unos 5 BOB (0,61 €).
  • Terminal de Buses: Son autobuses estándar, más cómodos que los anteriores. Su precio ronda los 50 BOB (6,05 €)
  • También hay buses turísticos que incluyen almuerzo, wifi a bordo y vídeos explicativos de Tiwanaku durante el trayecto por ¡¡100 BOB!! (12,10 €). Personalmente nos parece algo elevado.

Desde Puno (Perú) no hay muchas opciones, puesto que la frontera más utilizada es la de Kasani, cerca de Copacabana. Sólo hay un autobús al día y llega por la tarde a la frontera de Desaguadero después de 5 horas de viaje. Aunque será una negociación dura para bajar de los 200 soles peruanos (unos 53 €), si cogéis un taxi a Desaguadero podréis parar en Inca Uyo (el Templo de la Fertilidad) o en la misteriosa Puerta de Aramu Muru. Una vez cruces la frontera entre Perú y Bolivia, puedes coger otro taxi hasta Tiwanaku, o un autobús hacia La Paz.

Entrada

El horario para visitar las ruinas es de 9:00 a 17:00. La entrada actualmente cuesta 100 BOB (unos 12,10 €) para extranjeros y 15 BOB (1,82 €) para nacionales.

Recomendaciones

Dado el tamaño de Tiwanaku y la falta de sombra, lleva calzado y ropa cómoda. No debe faltar el agua, crema y gafas de sol, y una gorra o mejor ¡¡un paraguas!! Llueva o haga sol, te será muy útil.

Los carteles explicativos brillan por su ausencia. A la entrada del complejo arqueológico es posible contratar un guía local, por unos 150 BOB (18,15 €), tanto si eres uno como si sois un grupo. Algunos te contarán cosas más o menos esotéricas, mientras otros se centrarán en los hechos y la historia. Emplearás de 3 a 5 horas en ver todo el complejo y los museos.

Si todavía no te has adaptado al “mal de altura” ten cuidado, porque Tiwanaku está a una altura considerable. No hay cajeros ni se puede pagar con tarjeta, así que lleva efectivo suficiente. También es recomendable llevar algo para picar.

Dónde comer

Nosotros comimos antes de entrar en el Eco-restaurante Taypi Uta, en la propia carretera de ingreso a Tiwanaku. También ofrecen hospedaje y aunque es muy turístico la comida está muy buena.

Sopa de kinua

Próximamente os contaremos el resto de nuestras aventuras por Bolivia, incluyendo Copacabana y la Isla del Sol. ¡¡Hasta pronto!!

mapaymochila en Kalasasaya

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