Villerouge-Termenés y el último cátaro

Seis meses después de nuestra última entrada ¡¡volvemos con nuestro viaje al sur de Francia!!. Amaneció el día gris y amenazaba tormenta, pero bueno San Fermín que hoy es tu día, ¿Cómo nos haces esto? Esperemos que en Francia también se cumpla nuestro refranero:

“La lluvia de San Fermín, en unas horas da fin”

pais_cataro_lluvia

Desayunamos nuevamente en “Le petit fournil” (más datos aquí). Esta vez además de desayunar compramos una baguette porque no sabíamos ni donde comeríamos ni a qué hora, por lo que era necesario llevar pan encima. Cuando regresábamos al hotel para recoger equipaje y comenzar ruta empezó a llover, y de qué manera. Hicimos el check-out y entonces diluviaba… dio igual chubasquero que paraguas, José fue a por el coche y volvió calado. pais_cataro_ruta4

El planning para el día era: Castillo de Aguilar, Mouthomet, Castillo de Termes, Villerouge-Termenés, Abbaye de Fontfroide, Narbona, un total de 153 Km., unas 4 horas de coche y ningún peaje (Map by Google Maps).

Como el hotel está muy cerca de la autopista, salimos rápidamente con dirección al primer punto del día, pero por culpa del “Diluvio Universal” en vez de 45 minutos tardamos más de una hora. Teníamos la esperanza de que allí no lloviera a mares, aquello no paraba, nuestro gozo en un pozo.

Llegamos al Castillo de Aguilar antes de que abrieran (9:00) y había varios vehículos ya. Nos dimos un plazo de 10 minutos para que dejará de llover a cántaros y así poder visitar el castillo, que está en lo alto de un peñasco rocoso de 400 metros de altura y rodeado de viñedos. La verdad es que las vistas desde arriba tenían que ser espectaculares.

mapaymochila_aguilar

En la foto no se aprecia, pero llovía copiosamente

Se nos acercó uno de los señores que estaba esperando para preguntarnos si estábamos esperando para la conferencia… nos quedamos un poco asombrados y le dijimos que no, que queríamos visitar el castillo. association-des-sitesComo no tenía pinta de parar de llover, decidimos irnos con gran dolor de nuestro corazón. Os dejamos un acceso directo a la información de la Asociación de Sitios del País Cátaro en español sobre este castillo, y tenéis un plano de su planta aquí.

Con tanta lluvia, decidimos cambiar la ruta y saltarnos Mouthoumet y el Castillo D´Auriac dado que del mismo sólo quedan ruinas. Aun así, os dejamos toda la información aquí (la entrada es libre) junto con este pdf (ojito que “pesa”) con varias rutas interesantes (en francés).

Así pues, nos dirigimos a Villerouge-Termenés, que es la puerta mediterránea a la región del Alto Corbières. Su origen se remonta al s. XII, y hasta la Revolución Francesa, los Arzobispos de Narbona gobernaban sobre el castillo y el pueblo.

pais_cataro_guillaume_belibaste

“El último cátaro”, publicado en España por Norma Comics.

Sin duda su habitante más ilustre fue el perfecto cátaro Guillaume Bélibaste cuya historia está íntimamente ligada a Villerouge, aunque no era originario de allí.

Guillaume Bélibaste mató a un pastor católico de Villerouge-Termenès y para redimirse, abrazó el catarismo. Vivió numerosas peripecias, incluyendo una huida a España (en el pueblo de Sant Mateu en Castellón, hay una placa conmemorativa suya), aunque finalmente fue capturado.

La Inquisición le condenó a morir en la hoguera en 1.321 en Villerouge, siendo el último perfecto cátaro en morir de esa manera.

Como dato curioso, debéis saber que el término “perfecto” no lo usaban los cátaros, sino los cristianos, probablemente con un tono despectivo. Ellos se referían a si mismos como “buenos cristianos”.

Nuestra decisión de ir a Villerouge-Termenés fue acertada, porque fue llegar y dejó de llover (por fin se cumplió el refrán de San Fermín). ¡¡viva!!Vista del castillo de Villerouge Nada más llegar veréis un parking gratuito con baños (muy habitual en casi todas las zonas de interés). Debéis tener en cuenta que en la mayoría de sitios no dejan acceder a no residentes, que obligatoriamente deben estacionar en esos parkings. Dejamos el coche y cogimos nuestros chubasqueros (aunque había dejado de llover, el día seguía gris).

mapaymochila_cataros_vilerougeLlegar al Castillo no tiene pérdida, hay múltiples paneles indicativos que además te van contando la historia de Guillaume Bélibaste. Leyendo carteles y admirando la belleza de las calles empedradas de Villerouge, divisamos el lateral del Castillo, con una escalera que conduce al patio (y que no es la entrada principal, nosotros salimos luego por allí). Para acceder a esa escalera hay que cruzar un puentecito de piedra (Pont Vieux– puente viejo) como de cuento de hadas. Antes del puente a la izquierda hay un jardín medieval reconstruido, cuidado no pasárselo.mapaymochila_pais_cataro_villerouge_2pais_cataro_villerouge_castillo_accesoDecidimos entrar por la puerta principal, y seguimos las indicaciones hasta llegar a la entrada, que tiene el escudo de armas del Arzobispo de Narbona.

Tuvimos suerte porque fue acceder al patio de armas y empezar a llover, así que de cabeza al interior. El castillo está muy restaurado y recomendamos verlo solo por fuera. Además, el ala oeste del castillo no es visitable, puesto que está ocupada por el asador La Rotisserie Médiévale (se anuncia por todo el pueblo), que ofrece platos medievales, pero que cuando fuimos estaba cerrado.

pais_cataro_villerouge_castillo_interiorPara la visita te dan este folleto y una audioguía que cambia automáticamente de pista según te mueves por el castillo contándote la fascinante historia de Guillaume Bélibaste. Aunque la audioguía es de gran interés, consideramos que es demasiado cara ya que prácticamente sólo ves salas restauradas y figuras de cera de escaso atractivo.

Nosotros que no lo sabíamos compramos allí el Pasaporte de los Países Cátaros y nos gastamos 12 € en entrar. Lo más atractivo de la visita fue que no nos mojamos y que las almenas ofrecían unas bellas vistas de Villerouge-Termenés:pais_cataro_villerouge_castillo

 

pais_cataro_villerouge3pais_cataro_villerouge_callesAbandonamos el castillo por un largo pasillo que sale a la escalera que hemos mencionado antes y como la lluvia nos respetaba fuimos a ver el resto del pueblo, que no tiene nada especialmente destacable, pero si muchísimo encanto.

En este plano de la más abajo tenéis marcados todos los puntos de interés, así como la ruta circular que realizamos.

Finalmente, no dirigimos a la iglesia de San Esteban (Saint- Étienne), declarada Monumento Histórico en 1.913. La iglesia estaba cerrada, una pena porque en su interior conserva un retablo de madera del s. XVI recientemente restaurado que narra en doce paneles la vida del santo, y una pila bautismal del s. XII.pais_cataro_villerouge6

La iglesia originariamente se construyó extramuros, al otro lado del río Lou, y se cree que en esa zona estaba el asentamiento original de la ciudad. Como eran sólo las 11:00 de la mañana, decidimos ir a Termes, a menos de 20 minutos de distancia.mapaymochila_ultimo_cataro

Compartir es maravilloso...Share on Facebook
Facebook
Share on Google+
Google+
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on LinkedIn
Linkedin
Email this to someone
email
Print this page
Print