Qué comer y dónde comer en Barcelona

Como ya os contamos, unos días antes de iniciar nuestro viaje un virus de los chungos llegó inoportunamente a la vida de José. A pesar de todo, intentamos disfrutar de las delicias gastronómicas que ofrece Barcelona, pero por solidaridad me tuve que contener 😥

Cafeteria Foyer Palau Musica Catalana

En la Cafetería Foyer del Palau de la Música Catalana puedes comer, pero sobre todo es para admirar 😯

Llibre de Sent SoviEn la Universidad de Valencia se conserva el Llibre de Sent Sovi, un manuscrito de hace siete siglos que recoge setenta recetas de la cocina catalana y valenciano-balear. En la cocina tradicional barcelonesa destacan los llamados platos de “mar i muntanya”, que fusionan ingredientes del interior montañoso y de la costa catalana. Por otra parte, los bolsillos más pudientes podrán disfrutar de varios restaurantes con al menos una estrella Michelín, que sitúan a Barcelona a la vanguardia de la gastronomía internacional.

Mar i muntanya

Uno puede pensar que estos platos son de hortalizas del interior y pescados de la costa, pero no… ¡¡aquí no se puede pasar miserias!! Tenemos platos como el pollastre amb llagosta (pollo y langosta) o el arròs mar i muntanya (con carne y marisco)… Si es que el “león come gamba” lo tenía que haber hecho un catalán 🙂

Nosotros que somos clásicos y poco pudientes 🙁  , gustamos más de la gastronomía tradicional. Mis preferencias culinarias son:

La famosa butifarra (botifarra): una especie de salchicha fresa de carne de cerdo condimentada con sal y pimienta.

La crema catalana: un delicioso postre de crema a base de yema de huevo con azúcar caramelizado por encima y que sabe de rechupete 🙂

Otras delicias tradicionales que podéis probar son:

Los famosos calçots: una variedad de cebolla que nos decepcionó un poco, probablemente porque los probamos en un sitio donde no cuidaron la preparación.

calcots

Para los que no lo sepáis, estos son los calçots 🙂

El pan con tomate (pà amb tomàquet):parece sencillo, pero os aseguramos que una rebanada de pan de payés untada de tomate con aceite de oliva y sal es una auténtica delicia.

La escalivada: es una especie de ensalada con cebolla, tomate, pimientos y berenjena asados que se pone en tostas junto con anchoas. Nosotros la preparamos bastante, pero no pudimos probarla en Barcelona ¡¡otra vez será!!

Ternera de los Pirineos CatalanesPor supuesto, con casi cualquier pescado acertaréis, y también tenéis que recordar que la Ternera de los Pirineos Catalanes y el Pollo y Capón del Prat son productos con Indicación Geográfica Protegida. Todos estos platos los podréis “regar” con los famosos vinos D.O.P. Penedés.

Ahora que ya sabéis que poder comer, vamos con los sitios que nosotros visitamos, distinguiéndolos por barrios.

Las Ramblas

La BoqueriaUn clásico es el Mercado de San José, conocido popularmente como La Boquería (Les Rambles, 91). Fue el primer mercado municipal de Barcelona y además de vender productos frescos tiene numerosos establecimientos para comer.

Los garbanzos de El Pinotxo son un clásico, y además lo encontraréis fácilmente cerca de la entrada principal. Comer os saldrá por unos 12-14 €.

Para los que no tienen alergia al marisco como José 🙂  tenéis la parrilla del Kiosk Universal. Más tranquilo pero también recomendable es el Clemen’s, al fondo del mercado. En ambos la comida os rondará unos 25 €.La Boqueria Kiosk

Los presupuestos más holgados no pueden perderse El Quim de la Boquería, donde podéis comer por unos 45 € por persona.

Los precios medios son para un entrante, plato principal, bebida y postre.

Nosotros pillamos casi todos hasta arriba, así que decidimos comprar un par de empanadas de verduras en Frutas y Verduras Kiko (puesto 341) por 5 € y dos de los famosos zumos que encontraréis en cualquier puesto por 2 €. Si vas al mercado y no te tomas un zumo…no eres un auténtico turista.. 🙂  José eligió limón y menta y yo kiwi y fresa, ¡¡¡buenísimos!!La Boquería zumos

Plaza de España

En la azotea de la antigua Plaza de toros reconvertida en el Centro Comercial las Arenas encontrarás gran variedad de restaurantes. Tras dar la vuelta al ruedo, nunca mejor dicho, nosotros nos decantamos por el Mussol Arenas.

CC Arenas BarcelonaLas mesas más cercanas al exterior tienen una vista agradable pero nosotros pasamos un poco de frío por el mal aislamiento. Tiene un menú muy correcto y completo por 22 € por persona, pero era demasiado para el pobre estómago de José.

Cenamos a la carta un variado de verduras y setas a la brasa (7,55 €), pollo de payés con patatas (6,65 €), patatas al mortero enmascaradas con butifarra y huevo frito (4,30 €) y Butifarra de Montseny con judías de Santa Pau (7,70 €). Con su jarra de sangría y su agua fueron 36,05 € los dos.

MussolEl servicio fue bueno, los camareros te aconsejan muy bien (a mi incluso me cambiaron el acompañamiento de un plato) y la cantidad y calidad son buenas. Sirven comida para celíacos.

Parque Güell

Encontrar el Bar Piranya fue algo inesperado en una zona tan cara, un verdadero oásis para los presupuestos más ajustados.

La comida son bocadillos, hamburguesas y pizzas a un precio razonable y buena calidad y cantidad. Los camareros son amables y muy buenos. Mientras esperábamos para entrar en el Parque Güell nos tomamos dos bocadillos y dos refrescos por 12,90 €.

Piranya

Un clásico que nunca falla, el bocadillo de lomo

Barceloneta

Nos habían recomendado Can Paixano, un bullicioso y económico bar de copas. Cuando llegamos no cabía un alfiler, así que fuimos a otro recomendado, La Plata, que es una pequeña taberna típica marinera con pocas mesas y ambiente acogedor y familiar… tan pocas mesas que nos tocaba esperar al menos una hora 🙁

Vagabundeamos un poco por la zona, que tiene muchos locales interesantes y fuímos a parar al Cal´Fusta, ya casi en el Barrio Gótico.

Cal Fusta barraPara cenar la reserva es indispensable, pero puedes tapear en una mesa/barra que hay a la entrada que está hecha con un tronco de los Alpes comprado en Sort y tiene mucho encanto. El local también conserva un muro de piedra antiguo que combina a la perfección con la moderna decoración. El ambiente es muy tranquilo y los camareros muy amables.

Cal Fusta troncoLas tapas son elaboradas y deliciosas, con raciones correctas. Comimos la berenjena más original que hemos visto nunca, cortada en palitos, rebozada y con miel 🙂  También tomamos una ración de calamares y dos pepitos, uno de chipirones y otro de papada ibérica. Con dos cervezas pagadas a precio de capital europea nos costó 23 €.

Cal Fusta comidaCuriosamente la camarera pensó que éramos de Barcelona… madre mía, sólo 48 horas en la ciudad condal y ya nos comportamos como lugareños 🙂

Ribera

Fue una despedida agridulce. Salimos de Santa María del Mar a mediodìa con un hambre atroz, y confiando en las opiniones de Tripadvisor localizamos el Mar de la Ribera. Es un local familiar regentado por catalanas de pura cepa… a priori perfecto para despedirnos de la ciudad que tanto nos había gustado con una comida casera.

Mar de la Ribera¡¡Que error!! pedimos Calçots a la romana, huevos con chistorra, pa amb tomàquet y dos claras. Fue barato (17,10 €), pero la patata era congelada y demasiado abundante, la butifarra y los Calçots muy escasos y el pan con tomate… de barra. Una pena porque el local en sí y su ubicación sí que merecen la pena, pero los platos nos quitaron el hambre.Mar de la Ribera comida

Ya tenéis varias recomendaciones para comer durante vuestra visita a Barcelona, así que ya sabéis ¡¡bon profit!!

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