¿Cómo son los chinos? Lo que nadie te cuenta de la cultura china

La milenaria cultura china es de las más complejas del mundo. Además cuenta con una rica mitología y… ¡venga, ya basta! eso te lo contarán en cualquier agencia. Nosotros vamos a bajar a la realidad ¿cómo son los chinos?. Prepárate para conocer las cosas más sorprendentes que hemos visto durante nuestro viaje por libre por el gigante asiático.

Cómo son los chinos

Durante un mes, recorrimos China, incluyendo Hong Kong y Macao. Eso sí, ambos sitios tienen sus propias peculiaridades. Aquí vamos a hablar exclusivamente de los habitantes de China continental.

Cómo son los chinos y las ideas preconcebidas

Generalizar es malo, es cómo decir “cómo son los europeos”, cuando cada uno es de su padre y de su madre. Nosotros vamos a hablar en clave de humor de los mitos existentes y de cómo son los chinos en realidad.

“Me han engañado cómo a un chino”

Lo más falso que hemos oído jamás. Los chinos son “más listos que el hambre” y la frase correcta sería “me ha engañado un chino”. Llevan milenios dedicándose al comercio y son unos hachas en los negocios. 

comercios chinos

Hay varias hipótesis sobre el origen de esta frase. El más aceptado es que cuando se abolió la esclavitud en Cuba, trajeron trabajadores baratos de China. Se les hacían contratos por 8 años en cuadrillas de 8 trabajadores, pero una vez en la Habana, eran tratados como esclavos encubiertos.

“Los chinos son muchos”

Ya, y Madrid tiene una densidad de población cinco veces superior a la de Beijing, y aquí estamos. En el metro de Avenida de América en hora punta si que hay gente ¿será porque han venido muchos chinos? 🙂  . Vale, los chinos son muchos, pero es que China es muy grande. Si resides en una capital no te sentirás especialmente agobiado. Aun así, en las grandes ciudades chinas el espacio es un lujo… prepárate para empujones y topetazos sin ni siquiera un “perdón”

Metro de Beijing

“Los chinos fuman y beben mucho”

Como no fumadores (y asmáticos en el caso de José) nos horroriza el tabaco. Los hombres chinos fuman como carreteros, y además en la mayoría de casos tabaco negro. Si al tabaco le sumas la contaminación de las fabricas y de los coches, el resultado es una población con muchos problemas respiratorios. En grandes núcleos de población verás a muchos chinos con mascarillas.

china con mascarilla

Beber también beben, ya que es algo cultural, pero sobre todo son “bebedores sociales”. En China hay pocos alcohólicos y te será difícil ver a un chino hacer botellón.

“Los chinos son adictos al juego”

En el país hay una gran tradición con los juegos de azar. Encima va el gobierno de la República Popular China y lo prohíbe… si es que así no se puede.

chinos jugando

Pero su mayor adicción es el móvil. En las ciudades casi cualquier chino tiene un móvil mejor que el tuyo y lo mira en todo momento. Aquí en España tenemos también lo nuestro, pero todavía no alcanzamos ese nivel. Lo peor son los adolescentes, que vagan como zombies con la cara pegada a la pantalla.

El Gobierno chino ha tomado medidas para evitarlo. Incluso ha colocado letreros pidiendo a la gente que no use el móvil mientras anda. Nosotros al principio íbamos esquivando chinos, pero cuando vas con prisa, alguno te llevas por delante 🙂  . A pesar de ir conectados, no teníamos tanto vicio como ellos.

haciendo una foto en el metro de Beijing

También son adictos a hacerse fotos con el móvil

“Los chinos son miopes”

Normal, como no apartan la vista del móvil… En serio, en el metro más de la mitad de personas llevaban gafas. Eso sí, sólo las lleva la gente joven y es raro ver a personas mayores o de mediana edad con ellas. Suponemos que es un tema cultural, no porque vean mejor. Por cierto, los estudios afirman que el 90% de jóvenes chinos son miopes 😯  .

Anuncio en el metro de Beijing

En estos carteles vimos las únicas personas mayores con gafas 🙂  

Como usuarios de gafas nos fijamos mucho. Sobre todo les gustan las grandes gafas redondas que casi ocupan toda la cara. Usan colores sobrios y las clásicas con patillas doradas. No llegamos a ver a nadie con monturas de colorines.

“Los chinos gritan mucho”

Siempre se ha dicho que los extranjeros que hablan alto son de España, y los que chillan, de Italia. Pero hay un nivel más… el chino. Hablan muy alto, y a veces da la sensación de que están enfadados o molestos. Es normal, no te preocupes. Cuanto más contentos o emocionados están, más alto hablan.

Torre del Tambor en Beijing

Antiguamente, los chinos marcaban el paso de las horas con grandes tambores ¿por eso hablarán tan alto?

Los turistas chinos… los peores del mundo

Recorriendo China, los principales turistas que te encuentras son chinos de otras provincias. Ya sabéis cómo son los chinos… imagínate una horda de ellos. Por suerte, van como en manada, y si esperas un poco o te sales de la ruta principal desaparecen por arte de magia.

Una cosa molesta es que muchos para protegerse del sol llevan paraguas. No tienen ningún cuidado con ellos y te lo plantan en mitad de la cara o en mitad de la maravillosa foto que ibas a tomar.

Gente con paraguas visitando la Ciudad Prohibida

Además, cuando se hacen fotos son lentísimos y muy exigentes. Si por casualidad te pones en medio, te apartan de malos modos. Eso sí, cuando eres tú el que hace la foto, te meten prisa y se te plantan con todo el morro. Lo mejor es sonreír y ser firme, pero es superior a mis fuerzas. Aunque no me entienden, me cabreo y despotrico 🙁  .

Vimos cómo a una chica polaca la pusieron verde por estar mucho tiempo haciendo fotos en un mirador. Su respuesta: “vengo de muy lejos y no se cuando volveré. He esperado cola como usted y tengo el mismo derecho a estar aquí” ¡¡ole!!

Mirador en Zhangjiajie

Pero lo que más me molestó ocurrió en las grutas de Yungang. Estábamos grabando y una china me dijo en inglés “respect”. Como mi inglés no es muy fluido no le dije nada, pero recordé cuando estuvimos en la Catedral de Praga. A las vidrieras de Muncha no se les pueden tomar fotos con flash, pero había una horda de turistas chinos haciéndolas. Además, chillaban todo el rato a pesar de estar en una catedral ¿y su respeto? 🙁

El precio de la fama…

En España estamos acostumbrados a ver chinos. Hay tiendas y restaurantes por todas partes. ¡pero ellos no están acostumbrados a ver occidentales! Incluso en Beijing había niños que veían a José y abrían los ojos como platos.

El “problema” es que después vienen las fotos. Si encima eres rubio y de piel blanquita como yo, te sientes como una estrella de rock. Es agotador, pero hay que sonreír y mantener la calma. Mi primera foto fue en el Templo del Cielo. Una china me señalaba y al principio pensé “quiere que le haga una foto”. Error. Me cogió del brazo y apartó a José para que no saliese y así tener inmortalizado su trofeo.

Foto con mongoles

José también tenía su público, aunque esta familia era de Mongolia, no de China

Entonces no lo sabíamos, pero nos esperaba un calvario. De ahí en adelante era selfie para arriba, selfie para abajo, fotos robadas de forma más o menos descarada… Encima, nosotros íbamos siempre con prisa y algunas personas se enfadaban por no pararnos a hacernos la foto con ellos. Nos hizo gracia una abuela que iba con una tablet y nos “robó” una foto. Luego José le hizo una foto a ella.

Pero el punto culminante de nuestra “carrera” fue al final de nuestro viaje en China. Estábamos en Yangshuo paseando por la calle principal. En una tienda, un par de chicos con trajes regionales machacaban una masa dulce al son de la música. Al salir de la tienda me captaron y me pusieron a machacar dulce con ellos… ¡¡y la multitud enloqueció!!

tienda en Yangshuo

Para hacer la foto anterior, el pobre José casi tuvo que abrirse paso a codazos. Ahora entiendo a las estrellas de Hollywood que ponen mala cara a sus fans ¡¡que duro es ser una estrella!! 🙂

Pero… no todo es malo

Vale, seguro que a mas de uno se le han quitado las ganas de ir a China. Pero tranquilos… no todo es malo. De hecho, lo anterior no dejan de ser anécdotas y peculiaridades. China tiene el mayor Patrimonio de la Humanidad que existe… la buena gente 🙂  .

“Los chinos son trabajadores”

Una verdad como un templo. En el resto del mundo sustituimos personas por máquinas, pero en China hay muchísima gente trabajando. Vale, también tienen máquinas, y muy modernas, pero trabajan muchísimas personas. Nos llamó la atención que en un cruce de calles podía haber ¡¡8 personas regulando el tráfico!!. Sin embargo, lo que más nos conmocionó fue ver en el metro de Beijing a una persona sentada al pie de las escaleras mecánicas. Todavía no entendemos su función, ¿quizás para avisar si se estropean? Una pregunta sin respuesta.

trabajadora del metro de beijing

Nos sorprendió tanto ver algo tan insólito que la foto salió desenfocada

Igualmente, en los supermercados siempre están todas las cajas operativas. También en bancos, tiendas, etc. En España hacemos cola por falta de personal, y en China por exceso de población 🙂  . Por supuesto, también nos conmocionó ver tiendas de ropa abiertas a las 23:00 en un país dónde cenan como muy tarde a las 20:00.

Descansando en Zhangjiajie

A veces también descansan, no os creáis

“Los chinos son muy familiares”

Totalmente cierto. Aman a sus familias, y sobre todo a los niños. Te choca un poco ver en zonas rurales a niños con el culete al aire para facilitarles hacer sus necesidades, pero en España hace unas décadas también era habitual. Si viajas con niños prepárate para una atención desmedida en todas partes, así que paciencia.

También nos chocó mucho ver lo que se preocupan los hombres por sus hijos. Juegan con ellos, les limpian, les cuidan ¡¡Ya podríamos aprender aquí!! 🙁

Los chinos son también muy amables con sus mayores. En China incluso hay leyes que obligan a cuidar a los ancianos. Es muy raro ver unos padres con sus hijos sin ver también a los abuelos. También es habitual ver a gente joven ayudando a sus abuelos ¡me entró morriña! 😥

Anciano pescador chino

“A los chinos no les gusta la cultura occidental”

Una mentira gorda. Están orgullosos de sus tradiciones y su cultura, pero no quiere decir que rechacen la nuestra. Eso sí, algunas de las cosas que toman de “nuestra” cultura son teñirse de rubio y las mechas californianas… ¡mal vamos! 🙁  .

Restaurante de comida rápida en China

Si esto es lo que cogen de la “cultura” occidental…

“Los chinos son muy amables”

En la mayoría de casos es cierto, pero a veces somos esclavos de las ideas preconcebidas. En Wulingyuan, una anciana china que llevaba cosas en una cesta nos hizo señales. Pensábamos que quería vendernos algo, pero en realidad nos estaba intentando decir que la calle estaba cortada por obras. Tuvimos que andar bastante más por no hacerla caso… “castigo divino”.

En concreto, hay dos anécdotas que cambiaron nuestro concepto de los chinos. La primera ocurrió al llegar en autobús a Huaihua. Éramos los únicos occidentales y nada más bajar y sin preguntar nada, el conductor nos señaló a un par de adolescentes. Por señas nos indicaron que les siguiésemos, y como aquí ya teníamos el instinto más fino, lo hicimos. Después de 10 minutos, vimos la estación de trenes. Era nuestro destino, ¡¡pero ni siquiera les habíamos dicho que queríamos ir allí!! Encima, se ofrecieron a acompañarnos a las taquillas para ayudarnos a comprar los billetes. Como ya teníamos, les dimos las gracias y se fueron por dónde habían venido. Los muchachos no iban a la estación, simplemente nos habían acompañado para que no nos perdiésemos 😯  .

Monje budista en el Templo Colgante

También encuentras gente tan encantadora como este monje

La otra anécdota ocurrió al llegar a Taiyuan. Buscábamos transporte a nuestro alojamiento, y un chino bien trajeado que había llegado en nuestro tren nos dijo “follow me”. Poco más sabía en inglés pero, por algún motivo, nos inspiraba confianza. Durante el camino, discutió con algunos taxistas. Gracias al traductor del móvil, nos enteramos que por ser turistas ninguno quería ponernos el taxímetro. Finalmente, paró y pidió un Didi (que es como un Uber) y por señas nos dijo que subiésemos. El conductor nos dejó en nuestro alojamiento, y cuando fuimos a pagar nos dijo que el hombre de negocios ¡ya había pagado el viaje!

“Los chinos tienen un gran sentido del humor”

Confundimos la cultura del trabajo con falta de sentido del humor, pero no es así. No son tan expresivos como un latino, pero sin duda son muy divertidos. Se dice que el humor es universal, pero es mentira. El humor chino por ejemplo usa muchas referencias culturales y giros lingüísticos, muy al estilo del humor británico, siendo difícil de traducir.

Aun así, no hay nada como raspar un poco la superficie para comprobar lo que les gusta el humor y la diversión.

chino vendiendo mascarilla

Curiosidades: Humor amarillo

Todos los que tenemos cierta edad recordamos al “chino cudeiro” y “el laberinto del chinotauro”. Pero en realidad, este programa de televisión era japonés, no chino.

Lo más curioso es que para un chino el “humor amarillo” es el humor picante (lo que nosotros llamamos “chistes verdes”). Esto es porque el amarillo no sólo es el color imperial, también es el color de su piel desnuda 🙂  .

Lo que hemos vivido en este viaje no lo hemos vivido en ningún otro sitio… y todavía no os hemos hablado de cómo son los baños en China. Os hemos contado cómo son los chinos simplemente para que vayáis mentalizados. Ahora mismo volveríamos a China sin dudarlo y de hecho, ya sabemos la ruta que haremos en nuestra próxima visita. ¡¡Hasta pronto!!

La Ciudad Prohibida de Beijing

Ya os hemos advertido… son muchos y se ponen en medio de cualquier foto 🙂  

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